Hace un tiempo quería exponer un servicio propio en casa sin pagar un dominio ni recurrir a un DNS dinámico de paga. Cloudflare se repetía mucho en foros como respuesta. No es una palabra mágica, pero en su plan Free cubre casi todo el camino: DNS, proxy, SSL e incluso un dominio si lo necesitás. Lo probé varias veces, lo rompí en algunos detalles, y terminé con un flujo que cumple sin suscripciones. Acá va cómo lo organicé, por partes.
El problema inicial
Querés un nombre público para lo que estés hosteando. Las opciones más obvias cuestan: registro de dominio, DNS dinámico, hosting. Los DNS dinámicos gratuitos como DuckDNS o No-IP te dan un subdominio con limitaciones y con cambios de dominio si no renovás. También está el riesgo de exponer la IP fija de tu casa sin protección, lo que deja servicios visibles a escaneos casuales.
Diagnóstico rápido
No necesitás un servidor DNS pago. Necesitás:
- Un dominio que puedas manejar vos, incluso uno existente.
- Un proveedor de DNS que haga proxy reverso sin costo.
- SSL automático generado y renovado.
- Un mecanismo para que, si tu IP cambia, no se caiga todo.
Cloudflare resuelve casi todo en Free. Lo que falta —DDNS y, opcionalmente, túneles— se completa con dos scripts y una API Token.
La solución paso a paso
1. Registrar el dominio o usar uno existente
Si ya tenés un dominio, se puede importar a Cloudflare. Si no, podés comprar uno .dev, .app o .com en el propio panel. Cambiás los nameservers del registrador por los que te muestra Cloudflare y esperás la propagación.
2. Alta del dominio y escaneo de registros
Al agregar el dominio en el dashboard, Cloudflare escanea los registros actuales (A, MX, TXT) y los propone importar. Si tu servicio apunta a una IP fija, confirmás el registro A y listo.
3. Activar el proxy naranja
Cada registro DNS tiene un ícono de nube. Naranja activa el proxy: el tráfico pasa por Cloudflare, oculta tu IP real, agrega WAF básico y cacheo de contenido estático sin configuración adicional. Gris deja el DNS como está, sin proxy.
4. Configurar SSL/TLS
En SSL/TLS → Overview podés elegir Flexible si el origen no tiene SSL todavía. Si instalaste un certificado en origen —por ejemplo Let’s Encrypt con renovación automática— conviene Full (strict) para HTTPS de punta a punta. El plan Free incluye certificados automáticos para el dominio.
5. DDNS automático con la API de Cloudflare
Cloudflare no actualiza solo el registro A cuando cambia tu IP. Para resolverlo, creás un API Token con permisos de Zone / DNS Edit y un script que consulte tu IP pública, compare con el registro A actual y lo actualice por API si cambió. En Linux con cron, en Windows con Task Scheduler.
6. Tunnel opcional para no abrir puertos
Con Cloudflare Tunnel no hace falta tocar firewall ni NAT. El daemon en tu servidor abre un túnel a Cloudflare, y desde ahí se publica el servicio. En plan Free alcanza para casos personales o pruebas. La ventaja directa es que tu IP nunca se expone como origen.
Resumen
Cloudflare Free convierte un problema caro —dominio público, SSL y DNS— en una secuencia pasos que se ejecutan una sola vez y después se mantienen con scripts mínimos. La decisión importante es si querés exponer puertos en el router o encapsular todo detrás de un tunnel.
Empezá por lo simple: registro A, proxy naranja, SSL flexible y el script de DDNS cada 5 minutos. Eso resuelve la mayoría de los casos sin agregar complejidad innecesaria.